Medallones de solomillo jugosos y tiernos
Para mejorar al máximo un medallón de solomillo debemos evitar hacerlo demasiado, ya que pasará de estar tierno y jugoso a endurecerse y resecarse en su interior.
También es aconsejable sazonarlo siempre, una vez dorado en la plancha. Así no se deshidratará en exceso.
Mantener tierna la carne de cerdo
El lomo de cerdo es una parte del animal muy tierna pero, si nos excedemos en su cocinado, puede resultar algo seca. Para evitarlo, introducimos en su interior, con la ayuda de una aguja de mechar, tiras de tocino o bacón. Así, durante el asado, esta grasa se fundirá aportando mayor terneza a la pieza.
Asar carne
Para asar un trozo de carne grande en el horno, hay que graduarlo a temeperatura mediana para que se haga lentamente. Por el contrario, si el trozo de carne es pequeño, el horno debe estar muy caliente para que la carne se haga rápidamente y no se queme.
Aleta de ternera rellena
Quedan más jugosas cuande se añade una tortilla francesa poco cuajada y un puñadito de aceitunas picadas.
Albóndigas redondas
Para que las albóndigas queden completamente redondas, echa un poco de harina en un vaso, coge un poco de carne con una cuchara y échalo sobre la harina, sólo tendrás que agitar el vado un poco.
Albóndigas de carne
Al hacer albóndigas, en lugar de agregar una yema de huevo pon un aceite, evitarás que se endurezcan durante la cocción.
Cuando servir el hígado y los riñones
El hígado y los riñones deben servirse nada más hacerse. Si se recalientan se quedan duros. Lo mejor es aprovechar las sobras para hacer otros platos.
Cocer jamón
El jamón se sala al cocerlo. Lo mejor es incorporarlo en el último momento, cortado muy fino, y dejándolo al fuego sólo unos segundos.
Dar sabor al pavo
Para dar sabor al pavo de criadero (fresco, pero sobre todo congelado) se le ponen inyecciones de cognac en la carne. Se hace dos veces al día durante dos días. Mientras dura la operación, se mantiene en el frigorífico tapado con un paño húmedo.
Blanquear la carne de conejo
Para que la carne de conejo quede más blanca, podemos rociarla con agua hirviendo después de despellejarla y luego dejarlo secar. Si lo compramos limpio podemos frotarlo con vinagre y luego limpiarlo con un paño, se consigue el mismo efecto.
Asar chuletas
Al asar chuletas a la parrilla, la carne ganará sabor echando al fuego una ramita de romero o de tomillo.
Asar al estilo castellano
Al asar al estilo castellano un cochinillo o un cordero lechal, conviene poner un cacharro con agua en el mismo horno. Los hornos modernos son muy secos, y el asado necesita un poco de humedad.
Asar corderos lechales
Al asar corderos lechales, debemos poner un poco de manteca porque tienen muy poca grasa y se pueden secar.
Asar carnes rojas
Al asar carnes rojas, se utiliza sal gorda, que se sacude antes de servir la pieza.
Asar aves
Al asar las aves conviene poner una cebolla entera y una zanahoria en la cazuela; el caldo quedará más oscuro y sabroso gracias a la piel de la cebolla.
Freír chorizo
Para freír un chorizo, el aceite no debe estar muy caliente. Para evitar que se queme por fuera y quede crudo por dentro, hay que agujerear el chorizo para que pierda grasa.
Freír morcilla
Para freír morcilla, el aceite tiene que estar muy caliente. Así la tripa se endurece en lugar de encogerse y el trozo de morcilla se mantiene entero. Luego se baja el fuego y se deja que cueza. Hay que hacer lo mismo si se hacen a la parrilla.
Elegir chuletas de cerdo
Chuletas de cerdo; son mejores las de aguja que la de riñonada, aunque tengan peor presencia. Tienen más grasa entre la carne y son más jugosas.
Cuando salar la carne
Al cocinar carne, echaremos sal al final. Si no, la sal provoca pérdida de líquidos y la carne se seca.
Limpiar la carne
No se debe lavar la carne con agua. Si es necesario limpiarla, se utiliza un trapo. EL contacto con el agua provoca la pérdida de sangre y la carne se seca.
Conservar la carne
Para conservar la carne en la nevera durante días hay que envolverla en papel encerado y no en papel de aluminio o plástico, así respira y no se estropea.
Suavizar el hígado
Para que el hígado quede suave, remójelo en leche antes de cocerlo unas dos horas y manténgalo dentro del frigorífico. Escúrralo luego y séquelo con un lienzo cuidadosamente. A continuación, fríalo o guíselo ligeramente para evitar que se endurezca.
Evitar que el ave se seque
Para evitar que al guisarlas, asarlas al horno o al espetón, se sequen demasiado, es aconsejable envolverlas en lochas de tocino o paneta.