Mejorar el sabor del pescado congelado
Los pescados congelados nos dan un excelente juego en la cocina, pudiendo resultar tan ricos y sabrosos como el pescado fresco. No obstante, podemos mejorarlo si antes de su cocinado dejamos reposar una hora en un triturado de leche, ajos encurtidos y nuez moscada. Se potenciará su sabor y quedarán más jugosos.
Limpiar las valvas de los mejillones
Para dejar los mejillones bien limpios antes de cocinarlos pueden frotarse con un estropajo de aluminio, dando como resultado unas valvas limpias sin realizar un gran esfuerzo.
Limpiar almejas
Añadir algo de agua y sal gorda sobre las almejas ayuda a que se limpien mejor, así llevarán menos arena al guiso que realicemos posteriormente. Las burbujas ayudan a su limpieza.
Purgar navajas
La mejor manera de purgar navajas es en el interior de un vaso o jarra con agua y sal, de manera que dichos bivalvos estén colocados verticalmente, depositando la arenilla en el fondo del recipiente.
Bacalao al pil-pil
Para conseguir un buen bacalao al pil-pil es importante mantener una temperatura muy suave en todo momento, evitando así que se quede seco y fibroso.
Abrir ostras
Una solución muy eficaz para abrir las ostras consiste en introducirlas en una bolsa de plástico y dejarlas durante media hora en el congelador. Se abrirán solas.
Salar el pescado
En cambio, el pescado conviene salarlo antes de utilizarlo en la cocina.
Emperador y pez espada
La mejor carne del pez espada y del emperador es la parte de la cola. La otra es más fibrosa y tiene menos sabor.
Crustáceos frescos
Los crustáceos no deben tener el menor olor a amoníaco, siempre deben oler a mar; si huelen a amoniaco es que están pasados.
Cocinar pescados
No conviene hacer cortes en los lomos de los pescados que se guisen enteros. Pierden agua, se secan y pierden aroma y sabor.
Abrir moluscos
Chirlas, berberechos, coquines y otros moluscos de carácter menor, ganan mucho si se abren en una sartén con un poco de vino blanco, cava o cerveza.
Cocer mejillones
Los mejillones se cuecen al vapor, el tiempo necesario para que se abran, pero sin que se pasen, porque se encogen y se secan. El caldo de la cocción se filtra y se puede utilizar para dar sabor a un guiso de pescado.
Caldo de pescado
Las espinas y las cabezas de los pescados son la mejor base para preparar un buen caldo.
Conservar pescado
Para conservar el pescado más tiempo es preferible guardarlo sin tripas y bien limpio en un lugar fresco, lo ideal será cubrirlo con hielo; como esto no suele ser posible, lo cubrimos con un trapo bien húmedo. Por el contrario, no hay que echar nunca hielo al mársico vivo.
Eliminar la tierra de los moluscos
Para quitar la tierra de los moluscos bivalvos (berberechos, navajas, coquines, etc.) lo mejor es mantenerlos durante diez o doce horas en agua con bastante sal, a ser posible en agua de mar, si ponemos una rejilla en el fondo del recipiente la arena cae directamente al fondo.
Cocer marisco
El mársico hay que cocerlo en agua tan salada como la del mar. Lo mejor para limpiarlo y cocerlo es usar agua de mar. Para cocerlo, calcular diez minutos por kilogramo de la pieza. Contar el tiempo cuando empiece a hervir.
Pescado fresco
Para ver si los pescados con escamas están frescos, pasamos el dedo por el lomo, es sentido contrario al de las escamas. Cuanto más escamas se suelten menos fresco está.
Conservar pescado
El pescado, una vez adquirido, debe limpiarse inmediatamente. Luego, a no ser que se congele, hay que guardarlo en la parte más fresca del frigorífico y consumirlo lo antes posible.
Eliminar la arena de las almejas
Para eliminar la arena de las almejas, espolvoréelas con sal gruesa y déjelas reposar media hora. Transcurrido este tiempo se habrá eliminado la arena. A continuación lávelas con agua fría.